Sábado por la mañana 09:30 :
Bajo un cielo claro y despejado, nos agrupamos en la presa del embalse de Ribaroja de Ebro (comarca de la Ribera del Ebre). Las compuertas abiertas y el caudal de salida, nos hace prever que,el río Algars primero y el Matarraña posteriormente, serán caudalosos.
Tras la entrega de road-books nos ponemos en marcha, dirección Beceite (comarca de la terra alta). Pisando las primeras pistas, ya vemos las columnas de polvo que van dejando los vehículos que nos preceden.
Vamos avanzando y dejando atrás el embalse, por pistas sinuosas. Tras los primeros kilómetros, pasamos a través de la población de La Fatarella, seguimos enlazando pistas de tierra, con algunas de cemento que lamentablemente con el paso del tiempo son la solución rápida para enlazar poblaciones aisladas.
Llegamos a la localidad de Corbera de Ebre donde visitamos las ruinas que sufrieron los bombardeos durante la Batalla del Ebro. Nos sorprende la Iglesia que todavía se sostiene a pesar de los evidentes signos de haberse librado una ardua batalla. El ambiente bélico nos abre el apetito, y aprovechamos para disfrutar del almuerzo mientras la contemplamos.
Reemprendemos la marcha para enlazar rápidamente con las poblaciones de Gandesa y Batea. Es durante ese trayecto cuando alertados por unos gritos de un niño, acudimos a socorrer a un hombre atrapado bajo su tractor. Asegurando previamente el tractor con el winch de uno de los vehículos de organización, levantamos el tractor con el high-lift para poder liberar el brazo atrapado bajo el chasis. Disponer de vehículos equipados para actuar en situaciones de rescate y los conocimientos y experiencia adecuada, hizo que en menos de diez minutos Francisco estuviese fuera de peligro y en un vehículo dirección al CAP de Gandesa. Afortunadamente, gracias a la rapidez en el auxilio y la fortuna de pasar por ahí, el brazo no tuvo que ser amputado. Quedó en un aplastamiento severo, pudiendo así Francisco conservar su empleo de chofer de autobús.
Los médicos le comentaron que la rápida actuación evitó un desenlace fatal, ya que ya llevaba media hora bajo el tractor antes de ser auxiliado. Media hora más hubiera provocado la amputación.
Sirva como reflexión, para aquellos que son reticentes a la circulación de vehículos 4x4 por caminos.
Tras la adrenalina desprendida con el incidente, nos reagrupamos en el restaurante de la gasolinera de Batea. Un poco más tranquilos, seguimos hacia el río Algars donde iniciamos los primeros vadeos y algún que otro chapuzón. Realizamos un gran tramo del road book, cruzando el río en varias ocasiones, para así llegar al picnic improvisado por la organización.
Seguimos camino hasta llegar a la localidad de Caseres, atravesando el centro de la localidad para seguir el curso del río Algars. Bellas pozas, creadas por la erosión del agua en una superficie rocosa, adornan el paisaje a medida que avanzamos.
Atravesamos el antiguo camino que une Caseres con Arenys de Lledó y que delimita la provincia de Tarragona y Teruel. A mitad de recorrido aprovechamos la ocasión que nos brinda la naturaleza de disfrutar de un baño entre jacuzzis y toboganes naturales. Contemplando el paisaje entre charlas, fotos, risas y chapuzones descansamos de caminos bacheados y refrescamos nuestros cuerpos polvorientos.
Tras una hora reanudamos la marcha adentrándonos en la comarca de Els Ports. Digna de admirar tras las abundantes lluvias registradas en la zona.
Evidentes cambios de vegetación nos indican el abandono de la Terra Alta salpicada por infinidad de campos de olivo y viña, dando paso a frondosos bosques, caminos escarpados y abundante lodo.
El río Matarraña nos acompaña a lo largo del itinerario más lento y duro que el matinal. Innumerables árboles en cornisas rocosas, monolitos de piedra, saltos de agua y fauna autóctona ensalzan la belleza innegable de las montañas de Els Ports.
Horta de Sant Joan y Arnés nos conducen a Beceite por parajes impresionantes superando en ocasiones la cota de los 1000 m. Finalizamos así la excitante y divertida jornada para hospedarnos en ‘La Font del Pas’, antigua fábrica de harina del s.XI restaurada y habilitada como Hotel Rural. Encontramos habitaciones decoradas al más puro estilo rural de época.
Ya instalados y aseados nos agrupamos en el parking del hotel para ir a Valderrobles a disfrutar de la recompensa después de un largo camino: una gustosa mariscada en el corazón de Els Ports. En un ambiente familiar y acogedor transcurre la exquisita cena acompañada de un vino de la comarca. Silenciosa por cierto, con un ir y venir de bandejas de marisco y fritanga. Parecía que estuviéramos en plena costa galega…
Postres, cava, licores y café dieron paso a una distendida charla en el porche del hotel. Tras unos chistes e intercambio de impresiones y vivencias de la ruta, nos retiramos a las habitaciones para recuperar fuerzas ( o quién sabe…).
BECEITE – MORELLA 08/06/08
DOMINGO 09’30 AM
Tras despertar admiramos las vistas que nos ofrecen las habitaciones. A plena luz del día apreciamos el río rodeado de verdes prados.
Un desayuno típico y suculento espera en el comedor con vistas al jardín. Con las pilas cargadas, revisados los vehículos y entregado el road- book, iniciamos la ruta que nos conducirá a la provincia de Castellón. Seguimos por pistas escarpadas el cauce del río Matarraña dirección Fredes, apreciando los admirables paisajes que nos concede un medio natural único.
Entre bosques y escarpadas zonas rocosas, avanzamos hacia Vallibona. Esta pequeña población, situada en un congosto, conserva su encanto rural y convive en armonía con el entorno.
Tras pasear por sus simbólicas calles, continuamos por pistas amplias hacia la población de Morella. Entre fincas de ganado y cultivo de secano, nos vamos acercando a nuestro destino. Divisamos en lo alto de una peña, la silueta del Castillo de Morella que majestuosamente preside a este pueblo medieval.
Aparcamos nuestros vehiculos en las afueras del pueblo, para ascender por calles estrechas y empedradas. Balconeras de madera adornadas con flores, y un sin fin de comercios de reclamo turístico nos guían hacía la finalización de esta ruta.
Transcurrida la sobremesa, nos encaminamos por carreteras de montaña en descenso hacia Vinaros atravesando varias poblaciones del maestrazgo. Avistamos ejemplares de macho montés, especie cinegética reconocida internacionalmente. Tras 64 kilometros de un recorrido claramente deteriorado por la dureza de los inviernos en la zona, enlazamos con la AP-7 para así llegar a nuestros respectivos destinos.
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